viernes, 11 de junio de 2010

Tejiendo hilo

Todo pende de un hilo, a veces es fuerte como un cable de acero, otras veces es un simple hilo de seda. Cuando llegue, el hilo tendrá que tomar una decisión. Tiene pocas opciones; o se hace todavía más fuerte, o al menos lo suficiente para aguantar el paso de 100 elefantes o se rompe del todo, resquebrajando las partes que une. Parece sencillo, una parte es la feliz, la viva la vida, la todo es perfecto y la que parece más fácil de seguir, de conseguir. Pero lo otro es todo lo contrario, la vía rápida, la oscuridad y la muerte. Esta complicado, aunque parezca simple. Vivir o morir.

Vivir sería complicado. Son demasiados elefantes pasando por encima y eso haría que el hilo se alargara más y más, dejando las dos partes alejadas. Sin embargo, esas dos partes estarían unidas todavía por algo, aunque fuera muy pequeño.

Morir trae consigo pérdidas muy valiosas, daños muy grandes, sufrimiento, dolor. Y a pesar de todo, hay momentos en los que parece la mejor opción. Pero hay que pararse a pensar, conlleva demasiadas cosas. Cosas que a lo mejor nunca se pueden volver a recuperar.
No se que saldrá. ¿Cara o cruz? Nadie lo puede saber, o no lo quiere saber. Solo tengo clara una cosa. Sea lo que sea, yo lucharé por vivir.




Y si veis una hormiga, no la piséis.

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